lunes, 1 de enero de 2007

DESAYUNOS Y COLEGAS

Hace dos inviernos, iba por la calle a desayunar muy temprano, se acerca un tío con cara de cárcel, me pide dinero para comer, le respondo que no , me insiste. ¡¡¡ Si es para comer, te invito a desayunar.!!!..



Una madrugada volviendo de trabajar, al ir a meter el coche en el garaje, la puerta no subía, me bajé para abrirla a mano, ví que la célula del mando estaba tapada con algo, de repente... Me encontré con la cara pegada a la pared, no sé de donde salieron, uno me sujetaba un brazo y la jeta en la pared, otro me tenía doblado el brazo y un tercero me registraba los bolsillos del traje, me decían cosas que casi no entendía, yo repetía el ¡ vale tíos tranquilos !

De repente el de atrás, saca la mano del bolsillo de mi pantalón y le oigo decir ! Pasar de él, es mi colega ¡




... Esto pasó hace dos inviernos, no me acuerdo cual era su nombre , ni se lo pregunté esa noche. Sí recuerdo lo que desayunó: un café, dos raciones de churros y un pincho de tortilla.




2 comentarios:

kasandra dijo...

joder, yo a mi madre por la calle la veo tan poco como tú a ese tipo (no quiere tener que decir mucho que soy su hija) y desayunamos lo mismo, aunque en vez de churros caen unas tortitas. Vamos, me trata casi igual. Como si fuera un delincuente. Y yo actúo con ella como si fuera mi colega. La defiendo y esas cosas si todo se pone jodido.

El murmullo de las cucarachas dijo...

Y tambien asaltais al rastreo y empujón?.

Si tu me asaltaras, seguro que sabrias como encontrar lo que buscassss... ;)