sábado, 18 de mayo de 2019

EL POLIAMOR ES MUY COMPLICADO

- El poliamor es complicado.

Da un trago largo a su vaso de aguardiente. Se recuesta en la barra y mira la enorme televisión que cubre la pared del fondo del bar. Deja la mente en blanco mientras sus pupilas son atravesadas por miles de imágenes que ya no quiere procesar. Anuncios de ropa, culos altos, sonrisas constantes, tipos con barba, madres imposibles y coches y besos híbridos.

Cierra los ojos y piensa que el sí sabe lo que es amor. Que esa tipa de su curro con la que salió el sábado pasado y que le acuso de ser frió y demasiado sexual y poco empático,  no tiene ni  puta idea pero que estuvo a punto de acertar cuando le dijo que estaba "chiflado"... siempre le gustó esa palabra... CHI-FLA-DO. Nunca nadie le había llamado asi... CHI-FLA-DO.  Y le resultó hasta encantador escucharla.

Y casi acierta...

Trastorno de identidad disociativo. Así lo llama su médico de cabecera y su psiquiatra y el enfermero gay que tanto le sonríe.

Personalidad múltiple. Así lo llama su colega Martín. La exnovia de Martín y los putos programas de televisión que durante todas las mañanas carroñean vidas ajenas.

Puto loco. Así lo llama "el Capitán". Su personalidad más difusa. Dice que fue militar y marino. Dice que cruzó el Cabo de Hornos desnudo en varias ocasiones. Demasiado impetuoso y soñador.

Deformidad creativa. Así lo llama "Hermes el miserable". Malcriado. maltratado, malnacido y mal tipo. Demasiado negativo y gritón.

Manías de maniático. Así lo llama "La señora Adelaida dientes de sable". Ella llegó después de que su madre se largara y le dejara con su padre. Siempre está organizándonos todo: Esto aquí.. Esto allí.. Esto está movido un centímetro a la derecha.. Peínate.. Dúchate.. No beses a esa zorra...

Hermosa excentricidad. Así lo llama "Llámeme Mister Pinguino". Educado y ladino. Le encanta silbar por las mañana mientras se ducha, mientras baja escaleras hacia la calle, mientras cruza semáforos y alienta con sus trinos la paciencia de los transeúntes con los que se cruza. Silva fatal.

Dolor de cabeza. Así lo llama "Nestor". Adolescente insoportable. Sabe de todo sin saber de nada. Lascivo. Salido. Musical. Rápido. No soporta el alcohol. Siempre aparece cuando estas en el baño y siempre quiere masturbarse.

Oscura lucidez. Así lo llama "Olga la tridulce". Demasiado sincera. Tras una sublime amabilidad y ternura esconde un miedo atroz a los hombres que meten mano a niños o niñas en escaparates de tiendas de juguetes. A hombres que abofetean a niñas o niños por colorear su cara con maquillaje demasiado colorista y labios rojisisimos. A hombres que miran fijo en el metro y que se acercan por detrás y aprietan.

-Yo si sé lo que es el amor- Murmura bajito apretando con fuerza su vaso casi vacío.

Y es que Olga esta loca por el Capitán que a su vez, no le hace ascos a Adelaida que a su vez tiene el corazón roto por Hermes que a su vez sueña con los brazos de Mister Pinguino.

Y ...¿Nestor?... a Nestor le gusta mirar y correrse sobre todos.


- ¿Te relleno el vaso?- pregunta el camarero.

El asiente y suspira. En la televisión un perro caga y una señora recoge la mierda en una bolsita verde que lleva sujeta en la muñeca como si fuera un regalo del día de la madre.


- Si, definitivamente, el Poliamor es muy complicado.-




miércoles, 8 de mayo de 2019

MI POLLA. TU POLLA. NUESTRAS POLLAS. VUESTRAS POLLAS. SUS POLLAS.

Ciprés solitario
con sombra lechosa.

Mástil sin velas
de un buque cárnico.

Torre de Pisa
con venas marcadas.

Instrumento insonoro
con ritmos alocados.

Hermano siames
de pensar paralelo.

Tumor exagerado
con boquita de lamprea.

Enemigo de amigas
donde esconde su furia.

Katana orgánica
que solo corta conversaciones.

Torreón al viento
que resiste al tiempo.

Tronco que fluye
entre orillas ajenas.

Junco que crece
con caricias de hojas.

Génesis chorreante
de todo lo importante.

Sexto dedo
sin falanges ni uña.

Lanza sin caballero
pero con doble armadura.

Velón sin memoria
que busca quien sople.

Lombriz altiva
como cebo para sonrisas.

Obelisco sin sombra
de victorias y derrotas.

Clavo sin Cristo
que se desinfla tras el esfuerzo.

lunes, 6 de mayo de 2019

ARMAS DEPILADAS

Ser reposo de mil guerreras que lucen sus armas depiladas y brillantes ante feroces enemigos dispuestos a devorarlas. 

                     Un suplicio vigoroso.

                                      Un salto hacia delante con hambre.

               Avanzan al ritmo del corazón para des-fallecer bajo lanzas y relinchos.

                                                              Todo es pureza bien dibujada entre saltos de cama.

jueves, 25 de abril de 2019

A LO LEJOS

La reentrada a su pasado no fue nada escandalosa, apenas un murmullo en la noche.

Al abrir los ojos se encontró en mitad del callejón. Una pequeña arcada  nace de sus estómago y necesita apoyarse con la mano derecha en la pared fría y nocturna. Nada sale de dentro. El salto espacio-tiempo a sido pasable. Consulta la hora y se sabe en el momento preciso y en el lugar necesario.

Avanza hacia su izquierda y sale del callejón. Ante él se presenta el imponente edificio comunal. Magnífico y terrible, rodeado de sombras. Doce plantas y 60 accesos de vecinos en un barrio fronterizo de la ciudad menos amable del planeta. Frente al edificio sólo campo. Amplia estepa depositaria de basuras, electrodomésticos, cadáveres de vehículos y ratas, muchas ratas.

Avanza hacia el portal designado y recordado. Cada uno de los portales reúne a una media de trescientos vecinos. Trescientas vidas. Casi 18.000 vidas apelotonadas en pisos de 45 metros o menos. Los más optimistas lo llamarán años después diversidad demográfica y hablarán de este lugar como el  núcleo de nacimiento de personas y seres creadores que habrán de ser el origen de futuros sistemas económicos, de revoluciones sociales y culturales, de creaciones artísticas nunca antes supuestas. Mezcla para aumentar el sabor. Mezcla para aumentar la empatía. Mezcla para aumentar la humanidad. Mezcla para obtener colores y genes más puros y resistentes.

Asciende la calle. A su derecha los pequeños contenedores de basura que serán recogidos en apenas dos horas por el servicio municipal de limpieza ya reciben a las primeras ratas. Enormes como gatos. No se asustan con facilidad. Tienen hambre y saben que este es restaurante de comida rápida, su autoservicio gratuito.. Los responsables de la recogida han sido atacados en varias ocasiones y ahora lucen armas en su cintura, por seguridad.

A su izquierda una hilera de pequeños negocios con cierres de metal que durante el día abastecen a todas las personas que duermen sobre ellos. Panaderías, mercerías, farmacias, zapateros, supermercados, bares, kioskos, peluquerías, mas bares... y para los nocturnos, siete locales donde se mezclan mujeres y hombres que dan servicios de sexo y cama a otras mujeres y hombres que vienen a los bajos de este edificio desde otras zonas de la ciudad donde no se permiten estos locales, donde los niños van a colegios de curas en uniformes azules y las niñas van a colegios de monjas con uniformes grises.

Ya ha llegado. Comprueba el número. Por un instante se agolpan en su recuerdo olores de vecinos, rostros de cocinas, pasamanos oscuros que ascienden a otros pisos, gritos desde las terrazas, ropas tendidas en los patios interiores recubiertos de terrazas donde siempre huele a aceite caliente y donde el sol entra de tres a cuatro de la tarde en la terraza que mejor recuerda, en la que aprendió como quemar hormigas con lentes de lupas que se retorcían cuando el haz de luz de sol concentrado se acercaba llegando a su abdomen y ese liviano hilo de humo que salia de ellas al explotar.

No utiliza el ascensor. Mejor las escaleras. En silencio. Aun no hay sistemas automáticos de detección de movimiento que activan las luces en cada planta. Aun no hay cámaras que graban las 24 horas. Y el edificio duerme como un monstruo enorme , casi dulce, con las vidas durmientes de tantas personas dispuestas a soñar.

En la planta uno recuerda a la mujer coja que siempre sonreía y le acariciaba la cabeza al pasar. 1º C.

En la planta dos recuerda a la niña que practicaba piano sobre un dibujo en una cartulina negra. 2º A.

En la planta tres recuerda a una pareja de hombres, ya ancianos, que se hacían pasar por amigos obligados a compartir casa debido a lo escaso de se economía domestica y que se besaban a escondidas cuando tendían la ropa en las terrazas interiores cuando suponían que nadie les miraba. 3ºA,

En la planta cuatro su primer funeral. Con siete años bajó con su madre al velatorio de la que había sido en tiempos una afamada bailarina de cabaret, después amante de un señor que la compró este piso y donde venia a verla hasta que la edad le arrebató la belleza de su cuerpo y la mirada felina de su cara. Piso donde ofreció su cuerpo durante años a otros y otras por poco dinero y algo de cariño. En este noche aun esta viva y al pasar por su puerta el reconoce el olor a su perfume añejo. 4ºD.

Sonríe y sigue subiendo piso tras piso. Recuerdo tras recuerdo. El edificio respira y el reconoce ese ritmo.

Por fin llega a la puerta. Consulta el medidor de tiempo. Todo es correcto. Es sólo entrar, recorrer el pasillo. abrir la tercera puerta de la izquierda, acercarse a la cama de de derecha, descubrir el rostro del niño que duerme girado siempre hacia de izquierda, comprobar su identidad y matarlo.

Lo hará rápido y evitará años posteriores de asaltos, violaciones, mordiscos vaginales, sangre por todas partes, sonrisas rotas, llantos de hombres, alaridos de mujeres, ojos sobre el tapete, dobles vidas, amores imposibles, trozos de carne de muslos en el congelador, gastronomía de gente, esconderse, huir, temblar de gozo y de dolor. Cientos de muertes. Encontrar el amor verdadero por fin. Amarla. Perderla. Matarla. Comerla y nunca poder olvidarla y dolor de nuevo al fondo, a lo lejos del alma. Detenido. Confinado. Estudiado. Juzgado. Condenado. Ajusticiado. Su cerebro criogenizado. Rehabilitado siglos después en un cuerpo sintético por un error de documentación. Sorprendido por su nueva existencia y de nuevo el hambre y también el dolor.

Descubre en su nuevo presente que se puede regresar. Que el viaje al pasado es una realidad lúdica en una civilización pacífica y curiosa. Le sonríen al solicitar una vuelta momentánea y curiosa: una hora para el juego de observar el pasado. Pide que sea bien avanzada la noche. Le indican que la noche en aquel siglo era aburrida, poco que ver. y al final consigue su  viaje.

Salto atrás en el tiempo. Toda una experiencia.

Arrodillado frente al niño que respira apacible no reconoce en él a la abominación que se gesta dentro de su cuerpecito. No se reconoce en él pero sabe que no debe dejar que avance más. Es su venganza sobre si mismo. Fin al dolor. Fin al niño, al monstruo y al hombre sintético con cerebro de otro siglo.

No puede evitar disfrutarlo y decide ahogarlo con sus manos. Ahogarse con sus manos. El niño deja de respirar primero, él un instante después.

En la calle las ratas siguen cenando, grandes como gatos.


martes, 16 de abril de 2019

EMPAÑANDO VENTANAS

Vamos a empañar las ventanas
por dentro,
corazon.

Que no mire nadie.

Que no entre nadie.

Que las callejas
se llenen
de aires que arranquen
con furia
paredes y llaves.

Y mirarás desnuda
el baile
sin tiempo
que sabemos
de antes.

Vamos a empañar las ventanas
por dentro,
corazón.

Que ahí fuera
no hay
nadie.

martes, 9 de abril de 2019

EL UNICORNIO

Mandibulas apretadas
labios al cielo
rugiente en la noche
absurdo en los dias.

Sin aires
con vertigos
sin quimicas
pisoteando
el rumor inmenso del suelo de años
rodillas arriba
talones heridos
círculos
círculos
círculos
y
pelos
pelos
pelos

Un grito
pausa.

El unicornio no vendrá mi niña
lo cenamos anoche
tras meses de hambruna.