Sabía que era un mal servicio.
Demasiado dinero por follar.
Nadie paga tanto por unos empujones en su domicilio, por eso, cuando apareció el marido supe que la noche no iba a ser tan tranquila como otras.
Cuando te pillan con toda la polla dentro del coño de su mujer, no hay mas opción que poner cara de pocker y decir que acabas de conocerla en el bar, que estaba borracha y mirándole a los ojos mientras te separas el condón del prepucio, decirle que él hubiera hecho lo mismo... nunca hablar del servicio.
Cuando saca el paquete de tabaco, me desconcierta.
Cuando enciende uno, me desbarajusta.
Cuando me lo tira al suelo y me dice que fume, me confunde.
Miro hacia la dama... ella tambien sonrie.
No esta incluido en el precio el servicio a dos. Yo tambien sonrio mientras levanto del suelo la mochilita con mis juguetes de trabajo.
Diez minutos despues el está maniatado a cuatro patas y con un bozal en la boca. Su mujer le mete por el culo la polla de 25 centimetros que suelo adosar a mi rabadilla cuando me follo a dos lesbianas.
Ella no quiere, tengo que motivarla con el cigarro encendido...
El tampoco quiere. Como no puede gritar, lloriquea. Es su primera vez y le sangran las almorranas.
Pero es que no se juega con profesionales autónomos, y menos en tiempos de crisis...

Demasiado dinero por follar.
Nadie paga tanto por unos empujones en su domicilio, por eso, cuando apareció el marido supe que la noche no iba a ser tan tranquila como otras.
Cuando te pillan con toda la polla dentro del coño de su mujer, no hay mas opción que poner cara de pocker y decir que acabas de conocerla en el bar, que estaba borracha y mirándole a los ojos mientras te separas el condón del prepucio, decirle que él hubiera hecho lo mismo... nunca hablar del servicio.
Cuando saca el paquete de tabaco, me desconcierta.
Cuando enciende uno, me desbarajusta.
Cuando me lo tira al suelo y me dice que fume, me confunde.
Miro hacia la dama... ella tambien sonrie.
No esta incluido en el precio el servicio a dos. Yo tambien sonrio mientras levanto del suelo la mochilita con mis juguetes de trabajo.
Diez minutos despues el está maniatado a cuatro patas y con un bozal en la boca. Su mujer le mete por el culo la polla de 25 centimetros que suelo adosar a mi rabadilla cuando me follo a dos lesbianas.
Ella no quiere, tengo que motivarla con el cigarro encendido...
El tampoco quiere. Como no puede gritar, lloriquea. Es su primera vez y le sangran las almorranas.
Pero es que no se juega con profesionales autónomos, y menos en tiempos de crisis...








