Llegaste de un paseo por la vida.
Paraste ante mi casa por azar.
Abriste tu mochila y te sentaste
delante de mi puerta a descansar.
Yo estaba en la terraza disfrutando
canciones que salían de un podcast.
Te vi ahí abajo rebuscando
tabaco y un mechero pa fumar.
No encuentras el mechero y te detienes.
Tu miras hacia arriba y me ves.
Realizas con los dedos ese gesto
solicitando fuego y rapidez.
Te lanzo el mechero y lo recoges.
Te enciendes dos cigarros a la vez.
Me invitas a que baje a compartirlos.
Sonrío, soy fácil de convencer.
No muy cerca, no muy lejos
Lo justo para rozarte.
No muy cerca, no muy lejos.
Me va a costar olvidarte.
Me siento en el banco a tu lado.
Me pillo ese cigarro con tus labios.
Charlamos de sorpresas y de instantes
que invitan a momentos fascinantes.
Preguntas si yo soy de las que huyen.
Respondo que solo si me reprimen.
Sonríes y me dices susurrando
que tu solo aprietas con tus abrazos.
Reconozco el peligro desde lejos.
Te digo que si te apetece un beso.
Me dices que quizás , que no lo sabes.
Que te jode besarme sin ducharte.
Me rio y recojo tu mochila.
Te indico el camino a mi guarida.
Exhalas lentamente al decidirte.
Me dices que no sueles despedirte.
No muy cerca, no muy lejos
Lo justo para rozarte.
No muy cerca, no muy lejos.
Me va a costar olvidarte.
Vivimos varias vidas solo en una,
muriendo cada cual a su manera.
Amamos como locos incendiarios
que arrasan con mordiscos sus Almarios.
Sentimos como explotan las espinas
que otros nos clavaron hace tiempo.
Lo bueno de empezar es que termina.
Sabemos ya muy bien de que va esto..
No muy cerca, no muy lejos
Lo justo para rozarte.
No muy cerca, no muy lejos.
Me va a costar olvidarte.
No muy cerca, no muy lejos
Lo justo para rozarte.
No muy cerca, no muy lejos.
Me va a costar olvidarte.










