Nunca fue nada especial
en su forma de mirar.
Nunca fue nada especial
en su modo de besar.
Nunca fue nada especial
en su manera de Amar.
Nunca fue nada especial
Nunca fue nada especial.
Ella solía llegar
a casa muy puntual
con una falda informal
y apenas sin maquillar.
Indiferencia global
nada la hace protestar.
Siempre parece actuar
con una calma brutal.
Condescendiente y leal.
Siempre obediente y formal.
Nunca se suele quejar.
Es fácil sin ser jovial.
Tiene algo de otoñal
o esa sensación me dá.
Nada destaca en su edad.
Nada en ella es potencial.
Nunca fue nada especial
en su forma de mirar.
Nunca fue nada especial
en su modo de besar.
Nunca fue nada especial
en su manera de Amar.
Nunca fue nada especial
Nunca fue nada especial.
Y ahora que ya no está
miro al asiento de atrás
Donde solía cambiar
Único sitio en brillar.
Se transformaba sin más.
Completamente inmoral.
Insospechada y brutal.
Desplegaba un arsenal.
Me desnudaba sin más.
Respiración de animal.
Pausa para decidir
que de mi quiere chupar.
El resto es confidencial
que me da corte contar
como esa chica banal
me destrozaba ahí detrás.
Nunca fue nada especial
en su forma de mirar.
Nunca fue nada especial
en su modo de besar.
Nunca fue nada especial
en su manera de Amar.
Nunca fue nada especial
Nunca fue nada especial.
Fueron tres meses na más
de antítesis inusual.
Aburrimiento y pasión.
Violenta serenidad.
Un dia se despidió,
Sin ninguna explicación.
Solamente dijo adiós
y sosegada partió.
Días de alivio y dolor.
Comienzo otra transición.
Moratones y mordiscos
Lenta recuperación.
Siempre que voy a arrancar
miro el asiento de atrás
que me parece implorar
que la llame una vez más.
Nunca fue nada especial
en su forma de mirar.
Nunca fue nada especial
en su modo de besar.
Nunca fue nada especial
en su manera de Amar.
Nunca fue nada especial
Nunca fue nada especial.













