viernes, 5 de agosto de 2011

CASABLANCA - DAKAR


Despues de una larga noche de fiesta degustando manjares y muslos. Me doy una dormida enorme.

A veces tengo imagenes premonitorias en los sueños, Esta noche ha habido dos que me han resultado desconcertantes... habrá que esperar si se hacen o se diluyen. Tambien sueño con gritos de niños que se queman en iglesias cerradas por fuera y con el sonido del cuello de un francotirador cuando se rompe, pero estos son habituales... ya no sorprenden.

El auropuerto de Casablanca, otra puerta hacia Africa.

Turistas, negociantes, cooperantes internacionales, aventureros, monjas, conductores, putas, ingenieros, albañiles, diplomaticos, sacerdotes, madres con demasiados hijos, chinos, directores de Ong, mercenarios, cocineros, franceses, rusos, americanos, gente cansada, gente excitada... y como siempre, vuelos con retraso.

Como soy como soy... me pongo cómodo y me dedico a mirar y a crear profesiones a todo el que pasa, algunos son tan obvios que me gano siempre. Los europeos aguantan mal las esperas y suelen protestar. Un grupo que viaja a ver elefantes esta montándola parda en la información de su empresa de transporte. Los africanos miran lento y se recuestan en sus equipajes. Discutir es cosa de ancianos. Las horas pasan y el aeropuerto se llena y hay mas tensión. En la fila de control de seguridad dos poderosos guineanos se dan de hostias, a su lado una anciana se desmaya, su hija pide ayuda para sujetarla mientras su bebe vocifera para que le den su leche y alguien suba el aire acondicionado que el calor empieza a ser insoportable.

Cuando es mi turno en la fila, un funcionario se fija en mi mochila de mano y en mí. Siempre ocurre, tengo un perfil muy mediatico en estos tiempos. Gracias a ello, conozco las dependencias policiales de bastantes aduanas por todo el mundo. Se acerca y me indica que le acompañe. Dentro de la mochila llevo ropa y "la de muelles" perfectamente afilada. Pero no hay problema. Le ofrezco la mochila mostrando el tatuaje de "la puerta". Se paraliza un instante e inmediatamente me hace pasar al lado del arco de seguridad y el control me lo hacen con un cacheo manual leve y la mochila no pasa por la maquina, hace el paripe de abrirla y me la entrega rápido. Les dejo la mordida habitual, 50 euros."La puerta" te abre puertas pero el peaje lo pagas tu.

Ya en el avión, me pongo los cascos y me dejo llevar por la música programada. Unas horas despues aterrizamos en Dakar. Compro varias botellas de agua. Salgo de aeropuerto. Ese olor caracteristico africano de los primeros dias. Basicamente a mierda. Necesito aclimatarme. Busco un lugar con la mirada. No me alejo mucho. Un grupo de personas dormitan apiñadas junto a la pared. Me acerco, digo buenas noches en frances, saco mi esterilla de la mochila la extiendo y me tumbo cerca de ellos. Saco una botella de agua y por el camino se me cae, sin querer, "la de muelles" perfectamente afilada. Bebo sabiendo que hay ojos fijos en mi. Dejo la botella por la mitad, busco al más cercano mirón y le ofrezco un trago, coje y bebe con ansia... yo le digo "danka, danka.. danka, danka" y la explosion de risas general me garantiza que esa noche voy a dormir tranquilo.

Vuelvo a Africa.

Vuelvo a ser negro.


3 comentarios:

Jezabel dijo...

Fascinante. La historia y k aun le quede corazón, sra. cucaracha.

Te cagasssssssssssssssss

Beso

Carlos Galeon dijo...

Os sigo leyendo desde mi cloaca. Yo, como siempre, a lo mío.
Salud, y un abrazo.

Anónimo dijo...

cucarachas en comal,
me salen baratas en el baño,
les pongo salsa huichol,
pimenta y sal y digo:
a botanear chingao.

un saludo locos.
reportandome a diario desde que me contagiaron su gonorrea digital.

-reptil alado-

P.D. Si tienen mas tiempo que perder pueden hacerlo aqui tambien y escupir un rato sobre buen material putrefacto:

http://condimentosisidad.blogspot.com/

todo ahi es copyleft tambien