MADURA TETONA
50 euros 1/2 hora
Mamada sin condón
30 euros.
Sólo mañanas.
50 euros 1/2 hora
Mamada sin condón
30 euros.
Sólo mañanas.
Cuando tomo conciencia de la precariedad y del grado de explotación al que están sometidas las putas de los locales que frecuento, abandono esos caminos y regreso a mis orígenes. Las hermosas-damas-putas-maduras.
Carmen atiende en la calle General Ricardos, en un portal entre el 200 y el 220, en una primera planta. Hace 10 años yo tenía 19 años y ella 45. Diez años después yo tengo 29 años y ella sigue en sus 45. Espero que el engaño sea el de ahora.... aunque da igual, el que es putero no sabe de edades, sabe de personas y de compra-venta de cariño... sin gilipolleces ni hipocresias.
Se alegra de verme. Me abraza. Me dice que estoy guapísimo. Me dice que con el pelo corto parezco un facha. Me dice que huelo igual de bien que siempre. Me dice que no me eche novia todavía. Me dice que este último año sin verme no ha sido lo mismo, menos trabajo. Me dice que son 50 la media hora pero que como soy cliente antiguo por 60 me aguanta la hora completa. Me dice que " tu ya sabes como va el tema, no hace falta que te diga nada"... lavadita de bajos.
Me lava la polla en el bidé. Yo silbo un tango mientras le voy tocando las tetas y la espalda. Carmen es argentina y de Corrientes. Ella se afana en su trabajo. Rubia teñida y pelo corto y práctico. Uñas mal pintadas. Ojos negros. Sujetador y tanga color carne. Cuando termina de lavármela se acerca mi polla a su boca y le da un piquito "Visssste mi pija... ¡Cuanto tiempo sin verte!". Y sonríe y se aprieta mi cuerpo contra su pecho. Abrazo de puta, abrazo de amante, abrazo de amiga, abrazo de madre.. sólo esto ya vale más de 60 euros.
De la mano me lleva y me tumba en la cama. Me deja besitos en el pecho, el ombligo, los muslos, la polla y los huevos. "¿sin condón?"... No, yo con.. DON". Vuelve a sonreir la broma de siempre. Me lo pone y comienza. Me empuja la cabeza hacia atrás. Nunca le gustó que le miraran mientras la chupa. Se que el preservativo la incomoda por los dientes. A Carmen le fundieron todos los dientes de la boca en una pelea en Mexico. Y cuando la chupa tiene miedo de romper el caucho. Gusté siempre el saber que hay cosas que no cambian. Con el rabillo del ojo veo como en una pausa de la mamada se saca la dentadura y vuelve al ataque. Es magistral. La experiencia siempre es un grado.
Recuerda que no me gusta correrme así. Para. Se recoloca entera, dientes incluidos. Se pone encima. Se quita el sujetador y se hecha para un lado el tanga. "Mira mi viejo como me pusiste" y lleva mi mano a su coño perfectamente depilado y tremendamente mojado. Me hace la pose del subidón. Se que su flujo vaginal huele a Aquaglide sabor fresa. Sonrio de nuevo. Esto es el puto paraiso.
Comprueba rápida y esperta la posición del preservativo y se la clava entera. Pezones claritos y pequeños en sus tetas enormes y abatidas de tantas galopadas. Cicatriz de apendicitis. Pose de orgasmo de vecina madura. Aun sabe mover la pelvis y me corro como un niño... medio gritando.
Mientras me lava recordamos...
"La primera vez que viniste estabas como loco. Querías hacerlo todo. Te enganchaste con la boca a mi coño y te tiraste mas de media hora ahí abajo curioseando y comiendo. Levantabas tu cabeza entre mis muslos y decías aquello de ¡ESTO ESTA DE MUERTE, ABUELA!. ... ¡Que jóvenes eramos!... "
Coge un frasco de Oraldine... ha cambiado al sabor menta. Hace sus gárgaras mientras me visto. "¿Un chupito?", me pregunta. Me rellena un tapón de Oraldine y brindamos por la vida que hemos tenido y por la que aún nos queda.
Fuera de Carmen, el mundo sigue girando...
Carmen atiende en la calle General Ricardos, en un portal entre el 200 y el 220, en una primera planta. Hace 10 años yo tenía 19 años y ella 45. Diez años después yo tengo 29 años y ella sigue en sus 45. Espero que el engaño sea el de ahora.... aunque da igual, el que es putero no sabe de edades, sabe de personas y de compra-venta de cariño... sin gilipolleces ni hipocresias.
Se alegra de verme. Me abraza. Me dice que estoy guapísimo. Me dice que con el pelo corto parezco un facha. Me dice que huelo igual de bien que siempre. Me dice que no me eche novia todavía. Me dice que este último año sin verme no ha sido lo mismo, menos trabajo. Me dice que son 50 la media hora pero que como soy cliente antiguo por 60 me aguanta la hora completa. Me dice que " tu ya sabes como va el tema, no hace falta que te diga nada"... lavadita de bajos.
Me lava la polla en el bidé. Yo silbo un tango mientras le voy tocando las tetas y la espalda. Carmen es argentina y de Corrientes. Ella se afana en su trabajo. Rubia teñida y pelo corto y práctico. Uñas mal pintadas. Ojos negros. Sujetador y tanga color carne. Cuando termina de lavármela se acerca mi polla a su boca y le da un piquito "Visssste mi pija... ¡Cuanto tiempo sin verte!". Y sonríe y se aprieta mi cuerpo contra su pecho. Abrazo de puta, abrazo de amante, abrazo de amiga, abrazo de madre.. sólo esto ya vale más de 60 euros.
De la mano me lleva y me tumba en la cama. Me deja besitos en el pecho, el ombligo, los muslos, la polla y los huevos. "¿sin condón?"... No, yo con.. DON". Vuelve a sonreir la broma de siempre. Me lo pone y comienza. Me empuja la cabeza hacia atrás. Nunca le gustó que le miraran mientras la chupa. Se que el preservativo la incomoda por los dientes. A Carmen le fundieron todos los dientes de la boca en una pelea en Mexico. Y cuando la chupa tiene miedo de romper el caucho. Gusté siempre el saber que hay cosas que no cambian. Con el rabillo del ojo veo como en una pausa de la mamada se saca la dentadura y vuelve al ataque. Es magistral. La experiencia siempre es un grado.
Recuerda que no me gusta correrme así. Para. Se recoloca entera, dientes incluidos. Se pone encima. Se quita el sujetador y se hecha para un lado el tanga. "Mira mi viejo como me pusiste" y lleva mi mano a su coño perfectamente depilado y tremendamente mojado. Me hace la pose del subidón. Se que su flujo vaginal huele a Aquaglide sabor fresa. Sonrio de nuevo. Esto es el puto paraiso.
Comprueba rápida y esperta la posición del preservativo y se la clava entera. Pezones claritos y pequeños en sus tetas enormes y abatidas de tantas galopadas. Cicatriz de apendicitis. Pose de orgasmo de vecina madura. Aun sabe mover la pelvis y me corro como un niño... medio gritando.
Mientras me lava recordamos...
"La primera vez que viniste estabas como loco. Querías hacerlo todo. Te enganchaste con la boca a mi coño y te tiraste mas de media hora ahí abajo curioseando y comiendo. Levantabas tu cabeza entre mis muslos y decías aquello de ¡ESTO ESTA DE MUERTE, ABUELA!. ... ¡Que jóvenes eramos!... "
Coge un frasco de Oraldine... ha cambiado al sabor menta. Hace sus gárgaras mientras me visto. "¿Un chupito?", me pregunta. Me rellena un tapón de Oraldine y brindamos por la vida que hemos tenido y por la que aún nos queda.
Fuera de Carmen, el mundo sigue girando...















