Las noches de Madrid en verano son blues cantados por vecinas delgadas de pelo muy corto que gustan de otras vecinas mudas de pelo muy corto. Yo sentado, en la terraza de mi colega. Calor, cerveza y ruido de la M-30 a partes iguales... y ella tarareando sonidos de pianos y de negros recien follados. Mis pies delante de mi, sobre la barandilla de la terraza recojen penosas brisas del rio que desapareció bajo el asfalto.Me gusta Madrid... es inevitable.
Inevitable es tambien que todos mis veranos hayan tenido su lugar en mi barrio. Nunca se sale si no es por motivos profesionales. Aqui esta mi TODO... fuera esta la NADA. El mundo desaparece de mis bares, de mis parques y de mis noches, dejando espacio para los que, como yo, jamás han intentado la innecesaria proeza de salir en agosto.
Asi que dejemos que el negro recien follado siga tocando la armonica de su amiga, que el calor atraiga a las mujeres de pelo corto y que trascurra agosto en Madrid conmigo dentro...
Y es que.. me gusta Madrid... Es inevitable.









