Yerma de nieblas.
Mestiza de flores.
Elevándote y descendiéndote.
Roncando.
Cada mañana invento un juego
para despertarte.
Despacio, abandono el altar
de las muertes a pares.
En la cocina ... Canela, la más puta de las especias.
Montoncito en la palma de mi mano.
Me acerco a tus ronquidos... solplo al techo... ¡fuuuuuuu!
El aroma se pega a tus poros... sonries y despiertas...
¿o fué al reces?
Me lo dices:
"Riegame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor"
Me hago especia y especia-l.
Mi especia-l lengua taladra tu coño aun con aromas de las últimas lefadas. Tus pelillos, mal depilados, rascan mis mofletes. Te despiertas en colosal Arco del Triunfo humano. Aullas a las mañanas del mundo.
Despues follamos... mi lefa se hace especia dentro de tu coño primero y dentro de tu culo despues... Todo es especia... todo hiede.
Roncas.
La vida tambien ronca.
Llevo vidas sin dormir de noche.
Antes no roncaba... pero es que antes... me la sudaba.






