Y si llueve,
me haré amarillo
para ti.
Me haré limones
para tu copa
y
soles
para tu espalda.
Doblaré las esquinas de las calles
un poco más
para que el viento
silbe diferente cuando pase.
Me esconderé
tras los geranios mal regados
para verte verte descansar
desnuda, y
mi mano
me amará en tu ausencia.
Saltaré terrazas,
bancales
y tiempos
para recoger la cereza de tu boca
y escupir su semilla
en tus manos.
Y si llueve,
todo tendrá un olor nuevo,
a limpio y a antiguo
y yo seré amarillo
bajo el sofa
donde dormitas...