jueves, 18 de noviembre de 2010

martes, 19 de octubre de 2010

OTRO DIA EN CIUDAD COLMENA

Cuando los días se acortan, la vida en la Colmena se hace más íntima.

La calle esta vacía de porteros que ya no charlan en la calle hasta las tantas. Ya no se escuchan la mezcla de cien músicas diversas que se escapan de las ventanas abiertas. Los ancianos no pasean. La ropa se tiende con prisa. Hay menos mierdas de perros en la acera. No hay parejas besándose entre los coches. El viento es más frío. La calle 30 sigue siendo el río que nos separa del resto del mundo. Las vecinas universitarias vuelven a montar fiestas y a sus novietes. Las putas maduras tienen pesadillas todas las noches.

Cuando deja de escuchar, durante el día, los pasos del abuelo-vecino de arriba, supone que ha muerto y se asoma a la terraza para despedirse de su alma, cuando salga huyendo de este otoño tan jodídamente íntimo de la más loca de las Colmenas.





domingo, 17 de octubre de 2010

EL TAMAÑO IMPORTA



Me gustan los clítoris.

Con el tiempo he comprendido que es la parte de la anatomía femenina que me arroja al infierno del vicio para saborear el cielo de los placeres.

Al principio era suficiente con los más habituales. Pequeños, rosados, sabrosos y mínimos como granos. Me volvía loco el buscarlos, encontrarlos, palparlos, acariciarlos y... mirarlos. A veces empleaba tanto tiempo observándolos tras el orgasmo que incomodaba a la mayoría de mis parejas... ellas siempre quieren besos despues del gozo... el cariño mata el placer.

Todo cambió el día de la chica libanesa.

La conocí en un congreso de gastronomía y terminamos comiéndonos la boca en los servicios entre "Nuevas formas de cocinar con toxina botulímica" y "La deconstrucción gastronómica, es gran gilipollez". Cada vez que intentaba meter mi mano por su pantalón, ella se giraba para que la tocase el culo... "No se habrá duchado hoy", pensé... El caso es que terminó tragándose mi lefa mientras yo metía tres dedos por su ojete. Quedamos para cenar juntos y ahí me comentó cual era la peor de sus pesadillas, aquella que convertía su vida sexual en un montón de mierda psíquica... Su clítoris era extra grande, como un pequeño pene y los hombres a los que ella se había acercado se alejaban en cuanto comprobaban el tamaño de su deformación... Yo no pude cenar debido aun continuo fluir de babas y un tremendo dolor de huevos...

Esa noche cambió mi vida... en cuanto coloqué mis dedos sobre aquella monstruosidad de la naturaleza supe que ella era la mujer de mi vida y "eso" el sujeto de mis fantasías.

Fueron meses inmensos de placer, recetas y sexo. Yo la quería en la proporción exacta al tamaño de su clítoris, es decir, desproporcionadamente... ella comenzó a sentirse más segura de ella misma... mas capaz... mas liberada de su horror a su apéndice corporal...

Y eso... terminó con nosotros... Un día me dió las gracias y se largó con un restaurador de comida rápida....

Yo me quedé con su recuerdo y miles de fotos de su clítoris...

Pero las fotos ya no valen... y encontrar clítoris similares es muy complicado....

He leído que algunos transexuales poseen pequeñas pollas medio muertas por la ingesta de hormonas. No creo que sea lo mismo... pero esta noche voy a probar... Tengo el dinero y mucha imaginación...

Me he puesto guapo y ya he comenzado a salibar...



jueves, 14 de octubre de 2010

ME ESTAS JODIENDO


Me estas jodiendo
y tu lo sabes.
Me esta doliendo
pero no pares.
Dale.

No dejes de besarme.
Dale.

No dejes de liarme.
Dale.

No dejes de engañarme.
Dale.
Dame
Instantes como los de antes
que dejen huella en mis estantes,
recuerdos con sabor a miel.

Dame
Trocitos de tu amor sangrante.
Engáñame como aun currante
que hace rozas en tu piel.
Me estas jodiendo
y tu lo sabes.
Me esta doliendo
pero no pares.
Dale.

No dejes de escaparte.
Dale.

No dejes de esconderte.
Dale.

No pares de mentirme
Dale.
Dame
Silencios para mosquearme.
Olores de otros cuerpos, dame.
LLamadas que se cortan, dame.

Dame
palabras para destrozarme,
sonrisas para distanciarme
silencios entre gritos, dame.

Me estas jodiendo
y tu lo sabes.
Me esta doliendo
pero no pares.



Si esto no es un bolero... no lo es nada.



miércoles, 13 de octubre de 2010

ENCUENTROS ILUSTRADOS



Nos cruzamos
tres veces
y en ninguna
nos negamos
la mirada.

Paseaba sabiamente acompañada
de un maduro canoso
muy ufano de si mismo
y cultivado.

Él de clásico atuendo.
Chaquetón gris de rector,
pantalon ancho de sabio
y calzado de notario.

Ella, en vaqueros, ajustada.
Segunda piel azulada
que aprieta bien su figura
de Náyade madrileña.

Se sentaron a mi lado
en terraza del Retiro.
El habla de la cultura.
Ella fuma sin parar.

Su mechero no funciona.
Se gira hacia mi mesa:
"¿Me permite, caballero?..
es sólo un poco de fuego..."

"Sírvase, hermosa Alseide
y cuídese de quemaduras
que, aunque poco,
el fuego siempre quema"

El ilustrado consorte
sonríe ingenuo
de mi ingenio
de postín cabaretero.

Ameno conversador
supe ilustrar al marido
de mil cosas de la vida
con cien matices canallas.

Infantil ilustrador,
boceté en la servilleta
su rostro de fumadora
con mi teléfono al dorso.

Ahora Alseide folla en casa
y no quiere de palabras
más de las que ella aulla
cuando mi polla taladra.

Moraleja Cucaracha:

De todo sabía
el sesudo decano
menos de la dueña
de sus labios.