Esta roto.
El agua de la ducha se lleva roña de días, recuerdos de semanas y le permite pensar en blanco y negro, sin matices. Sentirse bestia entre corderos no es mucho mejor que sentirse cordero entre bestias. Además es agua caliente. Abre la boca, deja que se llene y después la expulsa en un chorro divertido. Por un instante apunto esta de joderle la grata sensación del momento, el saber las terribles consecuencias del la falta de agua en aquellos lugares vividos... pero es sólo un instante... el agua caliente ayuda al olvido.
Apoya los brazos contra la pared y deja que el agua sea lágrima o las lágrimas, agua.
Además, ella llega por detrás. Le abraza. También esta desnuda. Le besa la espalda y busca la polla con certeza de saber encontrarla. Se la menea. Se aprieta mas a su espalda. El siente sus tetas apretando, son más cálidas que el agua. Ella consigue colocarse entre la pared y él. Le besa la cara con surcos de agua o lágrimas. Le besa la boca. Le besa siguiendo el curso de la caída del agua. Coge su polla entre sus labios horizontales y se la traga, empapada, caliente y durísima.
El agua se confunde en lágrimas, las lágrimas con el agua... pero la lefa no genera confusión alguna. Cuando él se corre en su boca... ella vuelve a creer que la quiere.
El sigue roto... y ahora.... algo más vacío.
El agua de la ducha se lleva roña de días, recuerdos de semanas y le permite pensar en blanco y negro, sin matices. Sentirse bestia entre corderos no es mucho mejor que sentirse cordero entre bestias. Además es agua caliente. Abre la boca, deja que se llene y después la expulsa en un chorro divertido. Por un instante apunto esta de joderle la grata sensación del momento, el saber las terribles consecuencias del la falta de agua en aquellos lugares vividos... pero es sólo un instante... el agua caliente ayuda al olvido.
Apoya los brazos contra la pared y deja que el agua sea lágrima o las lágrimas, agua.
Además, ella llega por detrás. Le abraza. También esta desnuda. Le besa la espalda y busca la polla con certeza de saber encontrarla. Se la menea. Se aprieta mas a su espalda. El siente sus tetas apretando, son más cálidas que el agua. Ella consigue colocarse entre la pared y él. Le besa la cara con surcos de agua o lágrimas. Le besa la boca. Le besa siguiendo el curso de la caída del agua. Coge su polla entre sus labios horizontales y se la traga, empapada, caliente y durísima.
El agua se confunde en lágrimas, las lágrimas con el agua... pero la lefa no genera confusión alguna. Cuando él se corre en su boca... ella vuelve a creer que la quiere.
El sigue roto... y ahora.... algo más vacío.


















