lunes, 15 de marzo de 2010

TAN DENSA MI TINTA


LLegas como el trueno,
imagen y ruido
por separado,
presagios de humedades.

Te quedas
como la piel de los gatos
que acechan caricias
y generan picores.

Suave y rompiente,
tus dedos nacarados
entran en mi boca
envenenándome
de calores añiles
y pezones que arañan.

Me dejas mancharte
la espalda con mis versos
como tatuajes
de fantasmas enloquecidos

Tan ocre tu espalda.
Tan loco mi tacto.
Tan densa mi tinta
y tan caliente...

"Hazme libro"

Y comienzo un cuento
en tu homoplato.

"Hazme poema"

Y arranco versos
de tu vientre.

"Hazme arte"

Y soplo el vello
de tu puvis irisado.

"Hazme pantera"

Y apretando tu cuello,
expiro mientras te corres.

viernes, 12 de marzo de 2010

EL MARTIN

El teléfono no para de sonar en el despacho de Martín. Tres lineas sólo para él. Es para volverse loco. Apenas has colgado una conversación e inmediatamente se abre otra...

Pero Martín es un tiburon empresarial. No hay negociación que se le resista, ni comida de negocios en la que no destaque su palabreria vacía ni secretaria que no haya recibido rosas suyas.

Hoy su mano le pica más de lo habitual. En medio de una conversación sobre el cierre de otra empresa con 40 trabajadores para la adquisición, a bajo precio, de los terrenos que ocupa, levanta ligeramente la tirita que cubre la pequeña herida. Parece seca.

Descuidadamente arranca la costra. Y sigue hablando y sigue rascando. Un tacto nuevo le hace mirar su mano. No puede creerlo. En su mano, en la zona vacia de piel, asoma un tejido diferente., brillante, traslucido y rojo. Se lo acerca a la nariz y huele. Huele a fresa acida. Lo chupa ligeramente, no es sangre coagulada... sabe a gominola de freson acido.

Cuelga el teléfono que inmediatamente grita con otra llamada nueva.

Martin se sorprende de lo facil que parece separse la piel de su cuerpo... y el picor se hace insoportabe... y ya no es solo en la mano... es en el brazo, en la espalda, en la cara, en la polla...

Al otro lado de la puerta, sus tiburones compañeros estan sorprendidos por el enloquecedor sonido de telefonos que sale del despacho de Martín. Se han comenzado a levantar y se acercan hacia allá, preguntándose, sorprendidos, que estará ocurriendo... Los telefonos gritan y gritan alli dentro... Alguien golpea la puerta del despacho y pregunta si esta bien...

De repente los telefonos callan...

Un silencio insoportable abraza la oficina...

La puerta de despacho de Martín se abre y la cruza un asustado y grandisimo hombre-chuche de gominola roja y traslucida, con sabor a fresa acida... Los ojos muy abiertos... su voz apenas un murmullo... pide ayuda...

Los tiburones dan un paso atras, analizan, evaluan y toman decisiones inmediatas...

Se lanzan sobre Martín y lo devoran... Como niños en un cumpleaños.

El festín termina pronto... algunos restos quedan sobre la moqueta... Cada uno regresa a su lugar... Los telefonos gritan de nuevo...




martes, 9 de marzo de 2010

Y EL CAFE NO ANIMA NADA


Se levanta atolondrada
con los olores del sueño.
El café no anima nada
estas mañanas sin dueño.

Voces distantes murmullan
y sonrien en pantallas
con repeticiones bobas
de palabras desinchadas.

Son las seis de la mañana
de trenes en desvandadas
de autobuses sordomudos
y de vidas apagadas.



Tus manos no dicen nada
de las pieles que surcaron.

Tu boca no dice nada
de los besos esquivados.

Tu frente palpita fuerte
arrugándote el presente.



Apoyada en la nostalgia
sus labios no rozan nada,
sus ojos labran canciones
entre sartenes y planchas.

Y detras de su ventana
la lluvia se lleva el día
bostenzando de alegria,
silvando desesperada.

Ya no maldice su suerte.
Ya no maldice su estampa.
Ya no respira recuerdos
Apaga la luz y calla.


Y el café... no anima nada.